sábado, 4 de noviembre de 2017

EL PARAJE DE “OTIÑAR” EN El LEGADO DEL PINTOR RUFINO MARTOS ORTIZ.

       
          
      Desde agosto del 2016 he ido publicando en mi blog varios artículos sobre el legado del pintor jienense Rufino Martos Ortiz con los títulos: EL LEGADO DEL PINTOR RUFINO MARTOS (4/8/2016), El LEGADO DEL PINTOR RUFINO MARTOS ORTIZ (II PARTE) (8/4/2017) y NUEVA APORTACIÓN AL LEGADO DEL PINTOR RUFINO MARTOS ORTIZ (28/4/2017).

    A lo largo de este periodo he quedado gratamente sorprendido por la información que personas, unas anónimas y otras conocidas,  me han facilitado sobre  la obra de este pintor, aportando fotografías de cuadros que han encontrado en catálogos de exposiciones antiguas e incluso comentando “descripciones” técnicas de sus obras, como por ejemplo sobre el cuadro que preside la entrada al salón de plenos del Ayuntamiento de Jaén.       

     En esta nueva publicación traigo dos nuevas obras,  una sobre lienzo titulado: “El barranco de Otíñar " y una témpera titulada: “Vista nocturna del castillo de Otíñar". La información de estos dos nuevos cuadros me llega a través de mi amiga Águeda Mata que los había visto en la cuenta de Facebook del CENTRO DE ESTUDIOS DEL VALLE DE OTÍÑAR; poniéndome en contacto con ellos, les pregunté donde se encontraban actualmente estas obras que habían publicado, lo que desconocían.

   Mi amiga Águeda continuó con sus pesquisas y al final encontró algunas respuestas que ahora desvelaré.

Óleo: EL BARRANCO DE OTÍÑAR


F1) Óleo sobre lienzo de 82 x 100 cm de Rufino Martos Ortiz

      Gracias a sus pesquisas y a sus amigos, averiguó que este cuadro formaba parte de una exposición que organizó la Diputación de Jaén  titulada "Jaén Pintada",  celebrada entre el 29 mayo y 22 junio de 1987 y que se recogió en una diapositiva del fotógrafo de Jaén Rufino Linares, que posiblemente realizó el catálogo de dicha exposición (A la publicación de esta entrada, un lector me ha enviado la portada del catálogo de la exposición “Jaén Pintada” informándome que dicho cuadro no está incluido en dicha publicación, pero si el cuadro del que hago referencia que se encuentra en el Ayto de Jaén, lo que no quiere decir que no se hubiera expuesto y el catálogo no lo recogiera por algún motivo. Gracias desde aquí por la información).
  
    Yo que soy un lego en pintura, le hice llegar la fotografía del cuadro, al hijo de Rufino Martos, mi amigo Juan Martos, que se quedó sorprendido pues no conocía la existencia de este cuadro, contestándome literalmente con lo que sigue:

"En relación con el cuadro de Otiñar, el efecto que a primera vista produce es impactante en cuanto a su vivo colorido,  ya que aunque su resolución es realista,  el empleo de colores casi puros en los tres planos en que se resuelve la perspectiva del lienzo da una sensación de fuerte impresionismo. Aquí Rufino Martos se muestra aún más atrevido y resuelve con gran maestría la naturaleza sin que se aprecien estridencias cromáticas por el uso de colores fuertes ya que todo está conjuntado y equilibrado.  El primer plano efectuado con detalle y con armonía cromática es una preciosidad. Es uno de los cuadros de mi padre que más me ha impactado. Gracias Miguel por tu colaboración y te lo digo de corazón pues este cuadro no lo hubiera conocido sin tu ayuda. 

Se me olvidaba reseñar que el cuadro "El barranco de Otiñar" está resuelto en tres planos perfectamente diferenciados,  el primero constituido por la roca en primer plano con descripción más detallada que el resto dada su situación, el segundo de un fuerte color amarillo que contrasta con el azul del cielo ya en tercer plano. Es como digo la armonía entre estas tres gamas de colores es la que dan al conjunto un juego cromático muy acertado. Un saludo: Juan Martos".

Témpera: VISTA NOCTURNA DEL CASTILLO DE OTÍÑAR


 F2) Témpera de Rufino Martos Ortiz
   
      En relación a este cuadro sabemos poco o casi nada, pero si quiero trascribir lo que Juan Martos comenta literalmente de la obra de su padre: 



"En relación al nocturno, este fue uno de los muchos que realizó creo allá por la década de los 80 o quizás antes. Supera con creces el centenar, este como el resto está realizado con témpera y posiblemente con algunos toques de pastel que los daba al final para resaltar la luz triste de la luna. Los colores con los que resuelve el nocturno como puede observarse son de la gama de los verdes, morados y azules y algunas pinceladas de naranja o amarillo de las luces de interiores o candiles. Es la luz de la luna la que se derrama sobre tejados y almenas la que crea esa atmósfera nocturna perfectamente descrita por el artista".



      Como colofón quiero aprovechar y dar las gracias a mi amiga Águeda Mata por su interés y ayuda, a los miembros del CENTRO DE ESTUDIOS DEL VALLE DE OTÍÑAR y por supuesto a mi amigo Juan Martos.


Jaén, 4 de noviembre de 2017


Bibliografía:       

  •  Fotos, textos, diapositiva y maquetación: Miguel Mesa Molinos.