viernes, 13 de abril de 2018

LA HISTORIA DE JOSÉ MARÍA “EL LANERO” Y SUS CRISTOS (3ª Parte).

                
      En el mes de octubre del 2017 publiqué una interesante historia situada en Pontones que titulé: <<La historia del cristo de José “el lanero”, los bataneros de La Matea y la fábrica de lanas de Pontones>>. Posteriormente amplié está historia con <<la 2ª parte de la historia del cristo de José “el lanero”>> .Como quiera que en mi última publicación también sorprendiera por lo que en ella se contaba, decidí ahondar más en la vida de José “el lanero” y en la de su familia.

  • La familia Bellver - López

         José “el lanero”, se llamaba José María Bellver Castelló y era natural de Onteniente (Valencia); estaba casado con Dña. Magdalena López Barberán natural de Cehegín (Murcia). Este matrimonio tuvo 7 hijos, 5 varones: José María (el mayor), Amancio, Antonio, Pedro y Domingo (el menor),  y dos hijas: María y Maravillas. Este nombre me sorprendió,  pero luego comprendí que era  lógico que su madre se lo hubiese puesto, pues la Virgen de las Maravillas es la patrona de Cehegín, su pueblo natal. 

 


F1) José María Bellver y su esposa Dña. Magdalena López
 (Foto cedida amablemente por su nieta Milagros).

          En la actualidad viven, que yo sepa, dos nietos en Santiago de la Espada: Francisco de 81 años, el que fuera taxista, que se le conoce como: Paco “el lanero”   y su hermana Milagros (78 años ¿?) que fue peluquera, y que tuvieron la amabilidad de contarme detalles de la vida de sus abuelos y de sus padres; otra nieta: Magdalena en Madrid, y así como otros familiares (biznietos) en Villacarrillo y Madrid.   

        Cuenta que Dña. Magdalena era una mujer muy singular y culta;  hija de un médico de Cehegín,  que en Pontones hacía de matrona o partera, como se prefiera. Aunque no tenía título, ayudó a traer al mundo a multitud de zagales en esas aldeas y cortijadas perdidas de la mano de Dios en la Sierra de Segura; había “nada más y nada menos” que ¡184 enclaves!, solo en Santiago – Pontones y una población de unos 15.000 habitantes (1).

(   (1) En el libro “Vocabulario del nordeste Andaluz. El habla de las Sierras de Segura y Cazorla”, (Alejandro Faustino Idáñez de Aguilar),  editado por la Diputación Provincial de Jaén, se reflejaba que el 2001 Santiago-Pontones, tenía 5.021 habitantes repartidos en ¡184 enclaves! (En la actualidad tiene 4.131 habitantes).

         También me han contado que le gustaba mucho la música clásica y en especial la ópera; disponía de una colección de discos de pizarra y de una gramola de ésas que tenían una manivela para darle cuerda,  y con asiduidad escuchaba ópera en esos fríos días de invierno en Pontones. Así me lo han contado,  y así lo escribo.

         José María, era un hombre con una fuerte convicción cristiana y muy devoto, honesto y cumplidor; en resumen,  una buena persona. 

         De cómo apareció el cristo en Pontones, me cuenta su nieta Milagros,  que su abuelo marchó al Levante  con dinero y el objetivo de comprar maquinaria para la fábrica de lanas de Pontones. Al tiempo regresó sin el dinero y sin la maquinaria, diciendo que le habían robado, aunque esta versión la cambió cuando apareció en el pueblo sobre una mula un cristo de grandes dimensiones, diciendo entonces que le había tocado en una rifa. Lo importante es que el cristo llegó a Pontones, presidió la fábrica, la vida de esta familia y de los que allí trabajaban, y que después de muchos avatares, e incluso el derrumbe de la techumbre de la fábrica donde estaba el cristo después de quedar esta abandona y salvándose milagrosamente la techumbre que lo albergaba, hoy podemos disfrutar de él en un hornacina de cristal gracias a la generosidad de otras personas.

         José María  montó primero la fábrica de Pontones y posteriormente sobre los años 50, otra fábrica en Villacarrillo (de mi cosecha y por confirmar, aprovechando el Plan Jaén que se puso en marcha en España en la posguerra). En ambas fábricas,  presidía la nave central de fabricación,  un crucificado de características que ya hemos explicado en los artículos que hemos referenciado al inicio de esta publicación.

  • Sobre la fábrica de lanas en Santiago de la Espada

        El Domingo de Resurrección me fui a Santiago de la Espada; me presenté en la casa de Milagros y Francisco para hablar con ellos sobre los recuerdos de sus abuelos, recibiéndome con mucho agrado; la verdad que me sentí muy a gusto con su conversación y en su compañía.
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      La energía que la hacía funcionar

        Le pregunté a Francisco sobre la fábrica de Santiago; cómo funcionaba, que producía, de que materia prima se abastecían, de sus clientes, de los proveedores… Me comentó que su padre tenía un camión con un motor Chevrolet a gasolina. Este camión lo transformó, cortándole la caja; después le desmontó el motor Chevrolet que se alimentaba de gasolina, y  alimentándolo con un “gas pobre” que se producía en un <<gasógeno>>, aunque con menor rendimiento, es decir menor potencia, logró mover por medio de engranajes y poleas las máquinas de la fábrica de lanas.

F2) Solar y antiguas instalaciones  donde estuvo la fábrica de lanas en Santiago de la Espada

            Para los que nunca hayan oído hablar de un “gasógeno”, esto era un aparato que funcionaba usando la gasificación, procedimiento que permite obtener combustible gaseoso a partir de combustibles sólidos como el carbón, la leña o casi cualquier residuo combustible.  Al quemar la leña o el carbón de forma parcial se genera, entre otros gases, monóxido de carbono, que tiene algo de poder calorífico. Tuvo un uso muy extendido en España al terminar la guerra civil (1939), por las dificultades de abastecerse de petróleo y sus derivados en el mercado mundial. Se añadía a los automóviles un carricoche remolcado donde iba el generador.

F3) Se añadía a los automóviles un carricoche remolcado donde iba el generador.

         Siguió Francisco contándome  que luego ampliaron la fábrica con un “molino harinero”, pues en Santiago y sus aldeas por los años 40,  había más de 15.000 vecinos y que todas las vegas las sembraban de trigo.

         Como el motor Chevrolet se  había quedado pequeño, ampliaron la potencia necesaria con un motor  Rolls-Royce  alimentado también con “gas pobre” como le decían.  Luego cambiaron este sistema trayendo un motor de un solo pistón con dos volantes de inercia ¡Vamos, en Santiago una modernura para la época! ¡La imaginación al poder!


F4) Motor de un solo pistón con dos volantes de inercia alimentado por gas pobre de un gasógeno

-           El proceso de fabricación

         Sobre la fabricación me dijo que los vecinos, especialmente los pastores, le llevaban limpio el vellón de las ovejas una vez que las esquilaban; otros en cambio  compraban el vellón por su cuenta, lo limpiaban y se lo llevaban a la fábrica para “el cambio”.

         Ya en la fábrica, el vellón se sometía a una limpieza profunda para quitarle restos de material vegetal que siempre quedaba, resultando lo que se llamaba “la lana”. Está se introducía en un recipiente lleno de agua a más de 60ºC para así separar las grasas. A continuación la lana se enjuagaba en agua fría, y al día siguiente se tendía al sol sobre una plataforma de secado construida delante de la fábrica para tal fin. Una vez seca la lana, se iniciaba el proceso de hilado. La lana se colocaba sobre una máquina que estaba formada por un cilindro central cubierto de dientes con cera. Esta máquina separaba las fibras de la lana que se compactaban durante el lavado y la preparaba para el proceso de cardado. Luego, tras  la carda mecánica, se producía la fibra bruta y posteriormente una máquina de hilar producía el hilo por un procedimiento de torsión. Resultado: ovillos de hilo de lana.

F5) Vista de la sala de máquinas (probablemente sería así), donde la fibra era cardada y peinada sucesivamente hasta obtener unas tiras finas que pasaban a la hiladora. Se puede apreciar el sistema de trasmisión para el funcionamiento de las diversas máquinas  mediante poleas y correas. 



-       “El cambio”

       Francisco me comentó que llegó un momento en el que ya no había “cambio” y la fábrica cerró. ¿Qué era eso del ”cambio” ?  La mayoría de las veces en las transacciones que se hacían entre los que suministraban el vellón ya limpio y la fábrica, se realizaban por un sistema de trueque o como le llamaban “el cambio”. Los vecinos aportaban ”x” kgrs de vellón y según el rendimiento que ya tenían estipulado,  le correspondían al cambio “x” kgrs de lana ya tejida, teniendo además que abonar en metálico la mano de obra que correspondiera a la ejecución de esas prendas que se llevaban, tales como mantas, jerseys, etc.
        También había vecinos que compraban a la fábrica la lana ya transformada en hilos. Tenía telares en su casa y la familia entera se involucraban en el diseño y en el tejido de los textiles tales como: jerseys, toquillas, calcetines o “mantas Pontoneras” hechas de cuadros marrones y blancos,  propias para usar en la caballería,  que después llevaban a la fábrica para cambiar  o  vender. En otras ocasiones vendían a título individual a los comerciantes del pueblo y de las aldeas y a otros intermediarios como eran los “globeros”, o usaban las prendas que habían tejido como moneda de cambio para saldar sus deudas. Todo un ejemplo de economía de subsistencia.

-       Un ejemplo práctico.

         Para fabricar una “manta de cujón” que  tenía 6 varas (5 mtrs de ancha x 2 mtrs de larga) y pesaba alrededor de 6.5 kgrs, con flecos en los extremos y cordones en los laterales,  hacía falta esquilar 11 ovejas hembras de raza Segureña.

         Me podéis preguntar: ¿de dónde salen esas cuentas?

a) Una oveja de la raza Segureña (hembra), daba en el esquilo  aproximadamente: 1,8 kgrs de vellón, que con un rendimiento del 50%, se obtenía 0.9 kgrs de lana ya limpia.

b) La lana en los diversos procesos de transformación: Lavado, cardado, peinado, teñido e hilado, perdía un 30.40 % de peso, es decir los 0,9 kgrs de lana, se convertían en 0.63 kgrs de hilo de lana.



c)  Una manta de cujón de 6 varas, tiene una superficie de 10 m2, y pesa 6.40 kgrs aproximadamente

    En consecuencia para obtener 6.40 kgrs de lana que pesa una manta ya transformada,  harían faltan esquilar ¡11 ovejas!  

(11 ovejas *1,8 kgrs*0.5*0.7= 6.93 kgrs de lana).

       Estos datos son fiables ¡me he documentado!

-       La manta de cujón

       Anteriormente hemos hablado de la “manta de cujón” e incluso el ejemplo práctico del “trueque” o “cambio” se ha relacionado con este elemento. La verdad sea dicha,  que cuando oí la palabra “cujón” por vez primera no tenía ni idea a qué se refería, y por vergüenza no se lo pregunté a mi interlocutor Francisco.

         Ya en Segura, sí se lo pregunté a mi vecina Julia,  pensando que tampoco lo sabría, pero me equivoqué. De tal manera que me enseñó de que se trataba.
Según la RAE:
-       CUJÓN: puntas o rincones que se forman en el colchón, almohada, serón, aguaderas, alforjas o mantas.

-   MANTAS DE CUJÓN. Las cosidas por un extremo para formar una amplia capucha de uso campesino.
       En el libro: <Vocabulario del nordeste Andaluz. El habla de las Sierras de Segura y Cazorla>,  se puede leer: “Se llamaban <mantas de cujón>  y era porque por un lado estaban cosidas. Para dormir por ejemplo en el campo, pues te echabas un paño arriba y otro abajo, con los pies metidos en el cujón y aquello era lo más calentito del mundo” (j. Gómez  Campos ..p 111).

F6) “Manta de cujón”  tenía 6 varas (5 mtrs de ancha x 2 mtrs de larga) y pesaba alrededor de 6.5 kgrs, con flecos en los extremos y cordones en los laterales.


F7) Julia, mi vecina, mostrándome como era el cujón en una manta. La “raja” entre las dos solapas se cosía formando el “cujón”. Ahí, el pastor metía los pies y los mantenía calentitos. Como la manta tenía 5 mtrs de ancha, una parte del manto lo protegía del frio suelo, y con la otra se tapaban. De aquí se inspiró seguramente el que diseñó el saco de dormir, tal como lo conocemos. ¡Todo está inventado! 

  • Sobre la fábrica de lanas en Villacarrillo

      De esta fábrica poco he podido averiguar; se encontraba a la salida de Villacarrillo hacia Ubeda, detrás de la Plaza de Toros, y al igual que la de Pontones también presidía la nave de fabricación un cristo. Esta fábrica sería más moderna que la de Pontones, pues al encontrarse en una población cabeza de partido y con más habitantes, tendría suministro de corriente eléctrica y el sistema de trueque o cambio que se seguía en Pontones, aquí no existiría. Pero todo esto son suposiciones mías.

        En esta población sí que quiero resaltar una institución religiosa que tuvo,  y tiene,  relación con José María “El lanero”: Las Hermanas Mercedarias Eucarísticas  o  Hermanas Mercedarias del Santísimo SacramentoDe esta institución ya he dejado constancia en la <<la 2ª parte de la historia del cristo de José “el lanero”>>

      El Lunes de Pascua, después de haberme reunido con los nietos de José María en Santiago, me presenté en Villacarrillo en la institución. Allí tuve la suerte de tener una emotiva conversación con la hermana Rosario Navarrete (natural de Villacarrillo) que conoció al “Lanero”, pues ya se encontraba en la institución el día que llegó el cristo. Esta hermana con sus 86 años a la espalda, con achaques propios de la edad pero con la cabeza bien lúcida, me contó muchas historias relacionadas con el cristo, que voy a ver si soy capaz de transcribir.

            El origen de la institución en Villacarrillo

         Me contó que su congregación, que tuvo su origen en Méjico, tenía sobre los años 40 una casa-convento en San Sebastián, muy próxima al puerto marítimo de Pasajes. Al ampliarse dicho puerto marítimo, el inmueble que ocupaba la comunidad se vio afectado por la obras de ampliación,  y la Superiora de la congregación hizo un llamamiento a una serie de Diócesis de toda España para que las acogieran. Tuvo respuesta de la Diócesis de Jaén a través de su obispo, que por aquel entonces era D. Rafael García y García de Castro. Se trasladan a Villacarrillo,  y adquieren una casa que financian unas señoras de San Sebastián y de Villacarrillo. En esta casa, que es la misma que ocupan en la actualidad, establecen la congregación e inician su misión pastoral en el pueblo, creando una escuela primaria; corría el año 1943.  Por dicho colegio pasaron muchos niños del pueblo; en la actualidad es una guardería infantil concertada con la Junta de Andalucia.  



F8) Edificio que ocupa la comunidad de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento 


F9) Puerta de entrada, flanqueada por el escudo de Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento  y el cartel anunciador de Centro de Educación Infantil - Junta de Andalucía.  

¿Por qué se encuentra allí el crucificado que tenía José María “El Lanero” en su fábrica de Villacarrillo?

         Me contó la hermana Rosario, que José María  Bellver vivía con su familia en Villacarrillo y que a mediados de los años 50 del siglo pasado, tenía la intención de cerrar la fábrica del pueblo debido a su avanzada edad, pero tenía la preocupación de que iba a pasar con “su cristo”. Había en el pueblo una mujer que se dedicaba a blanquear o encalar  las casas, y que por su oficio le trabajaba a la familia del “lanero” y a las Hermanas Mercedarias. Como quiera que sabía la preocupación que tenía José María con su cristo, le propuso a las Hermanas que lo acogieran en su casa y así fue, quedando colgado en la pared,  en un salón de la 1ª planta del edificio, para su veneración por la comunidad.

El milagro del crucificado

         La hermana Rosario,  hablándome  con una emoción patente, me describió el milagro que el cristo hizo sobre una hermana de la comunidad. Me describió, con una dulce mirada en sus ojos, como una de las hermanas, que le tenía mucha devoción a la imagen, estaba rezando de rodillas delante de él; el cristo se desplomó de la pared, por el mal estado de ésta,  y se abalanzó sobre la hermana desclavándose de la cruz; esta se levantó y se fundió con el cristo en un abrazo. Al oír el ruido,  el resto de las hermanas entraron en la sala y se quedaron sorprendidas como el cristo, ya en la cruz, se había desplomado y no le había causado ningún daño a su hermana, la que les contó lo sucedido. Desde aquel entonces decidieron bajar al crucificado a la planta primera y que permaneciera apoyado en el suelo, tal como se encuentra en la actualidad.

        A diario, y de eso fui testigo, muchos vecinos al pasar por la puerta de la comunidad entran,  saludan al cristo, le rezan, lo “acarician” y luego se marchan, no antes de entrar a visitar al Santísimo que  a diario está expuesto  en la capilla de la congregación; resaltando que el cristo preside la entrada de la capilla ¡quién mejor guardián que él!


F10) EL crucificado, apoyada la cruz en el suelo, preside la entrada de la puerta a la capilla del Santísimo.
        
         Me dice también la hermana,  que los “chaveillas” de la guardería al entrar por las mañanas y al irse, le dan un beso y hacen que sus madres también lo hagan.


 F11) Interior de la capilla. El presbiterio al fondo con el Santísimo expuesto

       Final de la historia     


   Aquí termino la historia de José María “EL lanero”, al que le agradezco que se hiciera presente en mi vida, aunque haya sido de esta forma tan casual. He tenido la oportunidad de enriquecerme conociendo a personas de su familia, vecinos de su entorno, a las Hermanas Mercedarias, a Nicolás, a Ramón, Luis, Magdalena ….. En los que siempre he encontrado amabilidad y cariño. La conclusión,  que una imagen de cristo clavado en la cruz con una mirada muy dulce, nos haya unido en esta historia.


Jaén, 12 de abril de 2018

Bibliografía

*Agradecimientos: a Francisco y Milagros Bellver López y a la hermana Rosario Navarrete (Mercedaria del Santísimo Sacramento).

*Textos, maquetación y fotografías: Miguel Mesa Molinos.