domingo, 9 de diciembre de 2018

LAS HUELLAS DE SAN JUAN DE LA CRUZ Y SANTA TERESA DE JESÚS EN EL SIGLO XVI POR LAS RUTAS TRASHUMANTES DE LA SIERRA DE SEGURA Y EL CONDADO.


      En las ocasiones anteriores cuando terminaba la verea,  he ido publicando en mi página web y en mi blog la experiencia vivida en el camino; incluía planos de la traza de las diferentes etapas, fotografías del hato; he contado historias que me han pasado con otros pastores. En esta verea que acabo de finalizar, he ido detrás o delante del hato; he tenido la suerte de familiarizarme con los mastines y los careas, que dicho sea de paso les gusta que le “rasquen detrás de las orejas” igual o más que a cualquier chucho, eso sí,  te dejan claro que “mariconadas las precisas”. Hemos charlado por la noche arrimados a la lumbre de política, de nuestras familias, del ganado y del trajín de todo el día, pero la mejor noche para mí fue cuando pusimos las tiendas para dormir en el patio de la antigua Venta de San Andrés frente al solar donde estuvo la ermita de San Andrés en Santisteban del Puerto, de la que aún quedan restos de sus muros de edificación. Por manos del destino me envió un mensaje mi amigo Eugenio (EA7WR)  advirtiéndome (de forma guasona) que no le pisáramos las estacas de los olivos que tenía en el paso de la verea en el Campillo; aprovechando la ocasión lo llamé y me habló de la posada que tenían sus padres en la aldea y que servía de apoyo logístico (como se diría hoy) a los pastores trashumantes, lo que me dio pie a esta nueva publicación.

F1) (FOTO CEDIDA POR KATY GÓMEZ)

Un poco de historia


      La traza de la verea por donde caminan los pastores trashumantes desde las Cumbres de Santiago a la Dehesa de Sierra Morena tiene dos tramos bien diferenciados. En la ruta que siguen “Los Carlillos”, que es la que siguen la mayoría de los trashumantes, el primer tramo discurre por plena Sierra de Segura desde la Matea al Cornicabrar, descendiendo desde las cumbres de Santiago a unos 1.700 metros a Beas a 650 metros de altitud media. El segundo tramo discurre por el Condado, desde Beas a Santisteban, y desde aquí a las diferentes dehesas de Sierra Morena en los T.M. de Arquillos, Vilches, La Carolina entre otros,  y os preguntaréis qué relación tiene la Santa Madre Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz con las rutas trashumantes que siguen los pastores segureños.



F2)

     La Santa Madre Teresa de Jesús caminó por el tramo del Condado con motivo de la fundación en Beas del primer convento de Carmelitas Descalzas y de su posterior viaje a Sevilla para realizar la nueva fundación que le fue encomendada en la ciudad hispalense, entre febrero y mayo de 1575. 
    
    Fray Juan de la Cruz que era Prior del Monasterio de Nuestra Señora del Monte Calvario en Beas, en plena Sierra de Segura, donde llegó en octubre de 1578 tras su huida de la prisión de Toledo, también caminó por el 1º tramo de la verea con motivo de su viaje desde Beas a Caravaca de la Cruz (Murcia) para fundar el convento de los Frailes Descalzos en 1586.

El Camino de San Juan de la Cruz a Caravaca de la Cruz

     El “Camino de San Juan de la Cruz” lo forman un grupo de municipios de tres comunidades autónomas diferentes (Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia) que componen una comarca histórica en torno al río Segura: Beas de Segura, Hornos de Segura, Santiago-Pontones, Nerpio, Moratalla y Caravaca de la Cruz.
Como podemos ver “el Camino” coincide con nuestra ruta trashumante entre Beas de Segura a Santiago-Pontones, en tres etapas:
-         1ª Etapa: Beas  -  Hornos……………..………………..   23’40 km
-         2ª Etapa: Hornos -  Pontones…………..……….……   20’40 km
-         3ª Etapa: Pontones  -  Santiago de La Espada… 17’80 km
En la web del  ⤷ Camino de San Juan de la Cruz  se detalla todo lo relacionado con este camino de peregrinación.



F3)

                                F4)




                                      F5)

Los caminos de Santa Teresa de Jesús en las rutas trashumantes del Condado.


     Mi amigo Manuel Roll Grande, presentó en el “III CONGRESO VIRTUAL SOBRE HISTORIA DE LA CAMINERÍA” que organiza la Asociación: “ORDEN DE LA CAMINERÍA DE LA CERRADURA”,  una comunicación titulada: “El viaje de Santa Teresa por la provincia de Jaén: una propuesta de ruta de senderismo histórico”. En ella se detalla el viaje de la Santa Madre entre febrero y mayo de 1575, desde Medina del Campo a Beas de Segura, con motivo de la fundación en Beas del primer convento de Carmelitas Descalzas, así como su posterior viaje a Sevilla para realizar la nueva fundación que le fue encomendada en la ciudad hispalense.

El primer contacto de la Santa madre con la verea, en el camino hacia Beas.

     Manuel Roll explica en su comunicación con todo lujo de detalle el viaje de la Santa Madre a Beas, desde que salió de Medina del Campo el día 2 de enero de 1575 con una numerosa comitiva formada por ocho monjas, más una postulante; dos capellanes, Julián de Ávila y Gregorio Martínez, y el caballero Antonio Gaitán, y un número indeterminado de mozos y carreteros viajando en cuatro carros. Desde aquí se dirigiría hacia Toledo, para tomar el camino real de Córdoba, parando en Malagón.  

     El 14 de febrero continuó con toda probabilidad desde esta ciudad hacia Manzanares, por el camino real de Andalucía que les llevaría a Torre de Juan Abad. Cruzarían Sierra Morena por el camino de La Mancha, atravesando la actual finca de Venta Nueva (término de Villamanrique), siguiendo por la Vereda Real de los Serranos, y en la Venta Quemada (término de Chiclana de Segura) por el llamado Camino de Aníbal, que se sigue en dirección suroeste, ya como Camino Real que pasa por la Venta de los Santos y se dirige a Santisteban. Una vez en el Camino de Aníbal atravesaría el río Guadalimar por el Puente Mocho y a través de la vía romana “El Empedradillo” como se conoce en Beas, llegaría a esta ciudad. 


F6) LA VÍA ROMANA: EL EMPEDRADILLO; AL FONDO CHICLANA DE SEGURA


F7) EL PUENTE MOCHO SOBRE EL RÍO GUADALIMAR


F8)

   Os pongo un enlace por si deseáis conocer los pormenores de la comunicación de mi amigo Manuel Roll, que bien merece una lectura sosegada.


El segundo contacto de la Santa madre con la verea, en el camino hacia Sevilla.

   Manuel Roll sigue describiendo en el Camino a Sevilla: … “Ya bien entrado el mes de mayo, Teresa de Jesús decide emprender el viaje a Sevilla para realizar la nueva fundación que le ha sido encomendada en la ciudad hispalense. El viaje comenzaría el miércoles 18 de mayo, tras una estancia de más de tres meses en la localidad de Beas, y terminaría el jueves 26, con la llegada a Sevilla, aunque solamente los tres primeros días corresponden a la provincia de Jaén. 

F9)

    Tras la salida de Beas, tomarían el camino en dirección noroeste que les dirige hacia el Guadalimar, que cruzaron por el Puente Mocho, a una distancia de unos siete kilómetros.
El camino que utilizarían sería la actual Vereda de Camporredondo o Camino del Condado, que atraviesa la comarca de este a oeste, pasando por las pedanías de Camporredondo y Campillo. Cruza la carretera de Castellar a Chiclana y la de Castellar a Montizón. Ya en el término de Santisteban, el camino se incorpora al que proviene de Venta de los Santos, conocida como “Vía romana”, para llegar a la Venta de San Andrés, en las inmediaciones del casco urbano de Santisteban.

   En este primer día de viaje recorrerían unos 31 kilómetros, por un camino con pocas dificultades orográficas. Este tramo tiene como objetivo alcanzar el lugar donde se situaba la histórica Venta y Ermita de San Andrés, en el término de Santisteban del Puerto. La estancia de Santa Teresa en este punto está acreditado en el Libro de Recreaciones de María de San José, cuando dice que “fuimos a tener la noche en una ermita de San Andrés, que está debajo de la villa de Santisteban”

    Esta primera jornada coincide plenamente con el tramo de la verea entre el Cornicabrar y Santisteban, con la coincidencia que nosotros también pernoctamos, incluso con el hato, junto  al patio de la entrada de la casa y los corrales que fuera de la venta de  San Andrés.

F10)
     Antes de hablar de la venta de San Andrés quiero resaltar que a lo largo de la verea había varias ventas que daban cobijo y apoyo a los pastores trashumantes de antaño. En concreto en la pedanía del Campillo, entre Camporredondo y Castellar. 

 POSADA DEL “GUARDALMENERO” EN EL CAMPILLO.

     La verea después de pasar por Camporredondo llega al Campillo que es otro anejo de Chiclana de Segura. Aquí sobre los años 50 había una posada que le decían de Manuel “El Guardalmenero”, pues su dueño que  procedía de la Porrosa junta al río Guadalmena, de ahí su apodo, se casó con una mujer del Campillo y fundó la posada.

     Me cuenta su hijo Eugenio que ya “peina canas” y amigo mío desde hace muchos años, por cierto sobre los años 60 estuvo de maestro de escuela en Santiago de la Espada, que allí solamente se pernoctaba y que no había comidas.  La posada tenía dos grandes cuadras y unos amplios corrales de tal manera que cuando llegaban “los serranos” como ellos les decían a los pastores trashumantes, podían dejar a las caballerías en las cuadras y al hato en los corrales, lo que les suponía poder estar sentados a la lumbre sin preocupaciones después de unas etapas muy duras desde las cumbres de Santiago. “Los Serranos” llevaban sus provisiones para la verea, principalmente algo de matanza y un poco más,  además de miel, tabaco verde, alguna manta de “cujón” de los telares de Santiago,  y algún que otro choto. Esto le servía de moneda de trueque para pagar la posada, el pan, o la paja que le daba el posadero a las bestias. En cambio ellos dejaban en los corrales estiércol que luego al posadero le servía para abonar el hortal y el olivar.

     También me cuenta que dejaban en la posada algún animal que iba enfermo o cojo, o alguna   oveja preñada a punto de parir y que suponían que no aguantarían la verea, de tal manera que el posadero se los cuidaba y a la vuelta en primavera los recogían.

     La familiaridad con “los serranos” era tal que alguno de ellos, un tal Miguel del Pontón Alto, incluso se sentaba a la mesa con sus padres a compartir la comida.

     Al final de la larga conversación mi amigo Eugenio terminaba diciendo: ¡Qué buenas personas eran estos serranos”! Y digo yo: ¡Eran y son!


F11) PASO DEL HATO POR LA PUERTA DE LA ERMITA DE SAN ISIDRO Y LA VIRGEN DE FÁTIMA, PATRONES DEL CAMPILLO


F12)


F13)

F12-F13)  EL PASO DEL HATO POR EL CAMPILLO

VENTA DE SAN ANDRÉS EN SANTISTEBAN DEL PUERTO.

    Esta venta al igual  que la de El Campillo, también disponía de amplios corrales para que los pastores pudieran dejar por la noche el hato. En ella era menos familiar el trato que en la de El Campillo y aquí si se podía comer. Había habitaciones para el hospedaje,  pero por lo general los pastores dormían en unos “poyos” que había alrededor de la chimenea que le servían de improvisado camastro. El trueque también funcionaba; los pastores ordeñaban a las cabras que acompañaban a las ovejas y la leche la cambiarían por “cuartillos” de vino o por pan. También cambiarían algún choto o borreguete para pagar la estancia de ellos y los animales.


 F14) PATIO EMPEDRADO A LA ENTRADA DE LA VENTA DE SAN ANDRÉS
(SE OBSERVA EL HITO QUE SEÑALA EL LÍMITE DE LA CAÑADA REAL)

  
F15) DETALLE DE LA PUERTA Y VENTANA EN LA FACHADA DEL EDIFICIO
QUE ERA LA VENTA DE SAN ANDRÉS



F16) LOS PASTORES SE PREPARAN AL AMANECER PARA INICIAR LA VEREA HACIA LA DEHESA. LA NOCHE SE PASÓ EN EL PATIO EMPEDRADO DE LA VENTA

F17) EL HATO AL AMANECER EN EL CORRAL EFÍMERO QUE MONTAMOS ENTRE EL MALLADO DE LA CAÑADA REAL PARA PERNOCTAR EN SANTISTEBAN DEL PUERTO JUNTO A LA VENTA DE SAN ANDRÉS 


F18) PIEDRAS QUE CIERRAN LOS EXTREMOS DE  LA CALZADA ROMANA, E HITO ACTUAL QUE SEÑALA EL LÍMITE DE LA CAÑADA REAL

      A la vista de lo descrito, me llena de emoción cuando camino por estas rutas trashumantes pensando que antes lo habían hecho personajes de la altura de la Santa Madre, de San Juan de la Cruz, de Jorge Manrique…, pero los más importantes: ¡los pastores trashumantes!  Que a lo largo de muchos siglos han mantenido viva una tradición y una forma de subsistencia que ha llegado hasta nosotros.

     Desde aquí gracias a mis jefes “Los Carlillos” por haberme dejado participar en su trabajo y convivir con ellos a lo largo de la verea.

Jaén, 8 de Diciembre de 2018

*fotos, diapositivas, textos y maquetación: Miguel Mesa Molinos

Bibliografía:

“El viaje de Santa Teresa por la provincia de Jaén: una propuesta de ruta de senderismo histórico”. Manuel Roll


jueves, 6 de diciembre de 2018

ESPECTACULAR SALIDA DEL HATO DEL CORRAL DE HOYA MORENA.



Gracias a Dios y al buen hacer de “los Carlillos”, ya estoy de nuevo en mi casa. Como diría un militar: ¡SIN NOVEDAD EN EL HATO!

Después de 5 días de dura marcha por esos caminos de Dios, pasando frío por las noches, por algunas zonas barro “hasta los tobillos”, e incluso una noche muy lluviosa en Hoya Morena, hemos llegado a la dehesa con todo el hato completo: 2.500 ovejas, unas 40 cabras, más los machos, los mansos, los mastines y los careas, bueno y el que suscribe que forma parte también del hato, pues así me considera el mastín “Pirata” que cierra el cortejo detrás de mí.

Quedo pendiente de la nota final de mis “jefes”; no sé si he aprobado, pues después de varios fallos, que no es lugar de comentar aquí, veremos a ver si me suben a la categoría de oficial segunda o me envían de nuevo al de aprendiz en el escalafón. Me las prometía muy felices, pero la realidad nos pone a cada uno en su lugar. Que se le va a hacer.

Me comprometí a ir informando todas las noches de cómo había ido el día, pero las condiciones no han sido las mejores para hacerlo (frío, cansancio, falta de cobertura, etc.), así que lo intentaré hacer a lo largo de los próximos días.

Para que os hagáis una idea del tamaño del rebaño, os dejo un vídeo con la salida del hato del corral de Hoya Morena próximo a la aldea de Hornos el Viejo a 1.500 metros de altitud ¡Espectacular!


 👉 SALIDA DEL HATO DEL CORRAL DE HOYA MORENA - VEREA NOVIEMBRE 2018


jaén 6 de Noviembre 2018

* Texto, fotos, vídeo y maquetación: Miguel Mesa Molinos

jueves, 29 de noviembre de 2018

LO DE “LAS OVEJAS NEGRAS Y LOS CENCERROS” TIENE SUS EXCEPCIONES



Ya estoy en la Matea con mis jefes Los Carlillos. Ayer martes dimos los primeros pasos para preparar la “verea”, que D.M. la iniciamos el próximo día 29 jueves. Hoy ha tocado “repretar”. Os peguntareis que significa el término “repretar”; sería (según los pastores de la Matea) la acción de juntar las ovejas que se encuentra en los agostaderos de verano, en nuestro acaso en “Los Campos de Hernán Pelea“, para bajárselas a la Matea y desde allí junto con otras iniciar “la verea”, o lo que es lo mismo, irse a territorios más cálidos como es Sierra Morena para pasar allí el invierno, a lo que se le conoce como la trashumancia. Para los que aún no lo sepan, la trashumancia está declarada como Manifestación Representativa Del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Subimos muy temprano a los Campos en concreto al Cortijo de la Loma de la Paja a 1.560 metros de altitud; hacía más frio que “pelando rábanos”. Iniciamos la búsqueda de las ovejas que deberían estar diseminadas en pequeños grupos por la zona, pero no vimos nada (Bueno yo no cuento, pues de cualquier manera soy incapaz de verlas). Seguimos subiendo hasta “Las Lagunillas” a unos 1.700 metros de altitud y por fin vimos un grupo y luego a otro. Mi compañero y jefe de la expedición, José Carlos, en un movimiento envolvente y tranquilo que duró casi dos horas, puso a los 1300 animales rumbo para el cortijo y allí poder contarlos.






Ya sabéis: contó las ovejas negras y luego los cenceros, le cuadraban y dijo ¡Están todas! Nos vamos ya de camino. En honor a la verdad, decir que si están todas las ovejas negras y los cencerros estén todas las ovejas, es una regla que no siempre se cumple, luego os contaré.

La buena vecindad entre los vecinos y pastores de la Matea es una norma que les honran. En el camino nos encontramos a varias ovejas que se habían quedado rezagadas de sus hatos que habían pasado antes, bien porque se habían despistado o por que iban enfermas; sin dudarlo un momento las recogimos. Por sus identificaciones sabíamos de quiénes eran y al día siguiente se la llevamos a sus dueños.

Al atardecer llegamos a “Piedra Horadada” ya en los montes de la Matea a uno 1,6 km del Castillico, dejando allí el hato para que pasara la noche.

Estábamos “la mar de contentos”, el día había salido bien y el hato estaba ya cerca del Castillo. Pero siempre hay un “pero”. José Carlos con su larga experiencia tenía “la mosca detrás de la oreja” y me dijo que faltaba ¡una oveja! Me quedé “pasmao”, pues creía que se estaba quedando conmigo, pues decir que entre 1.300 ovejas, todas blancas y de una morfología muy parecida (los Carlillos se enorgullecen de tener un hato muy homogéneo y de rasgos Segureños muy característicos), faltaba una. A eso de las 5 de la tarde y antes que anocheciera nos fuimos de nuevo a los Campos. Con una paciencia del “Santo Job”, prismáticos en mano y de cerro en cerro para divisar cuanto más territorio mejor, anduvimos más de una hora buscando la oveja. Era buscar una “aguja en un pajar” en el sentido literal de la expresión. Pero al final y gracias a su cabezonería en la solana de una montaña que está a unos 1700 metros de altitud, vio a la oveja, pero no una, sino ¡13 animales! Me quedé otra vez de piedra. 





El problema era poderlas meter todas en el cajón de la pickup y sobre todo cogerlas. Para esto diseño una estrategia sobre la marcha, sabía que había cerca una cueva que servía en antaño como “tina” y que si conseguíamos meterles allí, sería más fácil poder cogerlas y meterlas en la camioneta ¡Dicho y hecho! Costó su “trabajaera”, pero José Carlos lo consiguió. Decía mi suegra Concha (q.e.p.d.) que “pobre obstinado saca mendrugo” y que ¡verdad es eso!





Ahora sí regresamos a la Matea con los animales y la ayuda de Daniel, pues a nuestro aviso se personó, pudiendo así cargar a todos las ovejas en las dos pickup.

Conclusión: Lo de “las ovejas negras y los cencerros” tiene sus excepciones, pero para eso están los buenos pastores que lo solucionan. Ya lo dicen las Sagradas Escrituras ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si se perdiera una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y se va a buscar a la que se perdió?
La Matea a 28 de noviembre del 2018

sábado, 17 de noviembre de 2018

ENTRE LOS 1.500 EMPLEADOS MUNICIPALES O MÁS QUE TIENE EL AYTO DE JAÉN ¿NO HAY AL MENOS UNO QUE DÉ CUERDA AL RELOJ QUE DA LA HORA OFICIAL DE JAÉN DESDE EL SIGLO XV?



Os extrañará el título y la pregunta, pero os pondré al corriente de un hecho, que parecerá una menudencia con los graves problemas que están sin resolver en nuestro querido Jaén, “pero si en lo poco no se actúa ya me diréis en lo mucho” ¡Así nos va!

Antes de entrar en el meollo de la cuestión, os pongo en antecedentes:

¿Que era el Concejo Municipal?

El Concejo Municipal representante de la vecindad (lo que ahora es el Ayuntamiento), celebraba sus cabildos en una sala que ocupaba un edificio que correspondería en la actualidad a la esquina de la calle Almendros Aguilar con la calle de San Juan.



F1) VISTA AÉREA DE LA PLAZA DE SAN JUAN

Como hecho a resaltar por aquí va el camino Mozárabe de Santiago que partiendo de la plaza de Santa María discurre por el antiguo “decumanus de los romanos”, vía principal orientada este-oeste (En la actualidad existe una placa que lo indica, colocada allí por la Asociación Jacobea de Jaén).



F2) PLACA QUE INDICA EL CAMINO MOZÁRABE DE SANTIAGO.

El Concejo Municipal  en el siglo XV acordó hacer un convenio con la parroquia de San Pedro para que en su campanario se instalase un reloj público cuyas campanas permitieran regular los turnos de riego en las huertas del Poyo y de La Vega, entre otras funciones.  Posteriormente el Concejo Municipal cayó en desuso y se  abandonó durante unos años, levantándose de nuevo en 1591 decidiendo, previo nuevo acuerdo con el prior de San Juan, construir adosada a la iglesia una esbelta torre que se conocería como del Concejo. En esta torre se instaló un reloj al que se le adaptó una gran campana cedida por la parroquia.

La Campana de la Torre del Concejo

La campana fundida en bronce y de un metro de diámetro, ostenta en su cara externa una cruz en realce y dos escudos del obispo Pacheco (1545-1554). Alrededor de la cabeza corre una inscripción en caracteres góticos, que dice: “AÑA: ECCE CRVCEMINI FVGITE PARTE ADVERSE VICIT DE TRIBV IVDA RADIX  DAVID“(“He aquí la cruz del Señor. Huid enemigos. Venció el León de la Tribu de Judá y de la raíz de David"). También, alrededor del vuelo, se encuentra  otra inscripción que fija la datación de tan histórico bronce: -(...) EN EL AÑO DEL SEÑOR MDLIII: SIENDO PRIOR D. FERNANDO DE GORMAZ y MAYORDOMO D. FERNANDO CAMUDIO DE GORMAZ (...)

La campana se tocaba para convocar a los ciudadanos en momentos solemnes, para dar los turnos a los regantes de las huertas que existían próximas a la urbe o para avisar de la inminencia de ataques de los musulmanes granadinos. Si el peligro atañía a la propia ciudad, también tocaba a arrebato y luego daba toques según los barrios, pues a cada uno de ellos se le atribuía un número de campanadas.

La Torre del Concejo

Formando parte del conjunto de la Iglesia Parroquial de San Juan y San Pedro en el entrañable barrio de San Juan, se encuentra anexa la torre denominada del “Concejo”, aunque es de propiedad (¿?) del Ayuntamiento de Jaén y no de la iglesia.

En la Guía Artístico Monumental para Escolares, cuando se refiere a la Torre del Concejo,  se dice literalmente: junto a la iglesia se eleva una torre cuadrada y esbelta, que construyó el Concejo, con entrada independiente… En la actualidad no existe dicha entrada, pues el acceso a la torre se hace a través de la iglesia. En el coro existe un empinado y estrecho pasadizo con escaleras (parece que se haya excavado en una gran mole de piedra) que lleva al campanario del templo. 


F3)

La torre de líneas severas con 20 metros de altura y planta cuadrada (4,30*4,30 metros),  es de fábrica de mampostería con sillares de piedra no muy bien labradas, culminando con una balconada con arcos de medio punto abierta en sus cuatro frentes donde cuelga la campana del reloj. 



  F4) SECCIÓN TEMPLO DE SAN JUAN CON LA TORRE DEL CONCEJO 



 F5) ESPADAÑA DEL TEMPLO Y CAMPANARIO DE LA TORRE DEL CONCEJO


F6) CAMPANARIO LA TORRE DEL CONCEJO

(SE PUEDEN APRECIAR LAS GÁRGOLAS QUE EXISTEN EN CADA CARA DEL ALERO PERIMETRAL DE PIEDRA QUE CIRCUNDA LA CUBIERTA DEL CAMPANARIO. SON DE PIEDRA Y REPRESENTA  AUN SER IMAGINARIO Y DE CARÁCTER GROTESCO).

La Torre del Concejo, constituye uno de los puntos de referencia más característicos de la ciudad y por su singular emplazamiento topográfico sigue siendo visible desde la lejanía evocando una época de medievales resonancias.

  El reloj oficial de la ciudad

En la actualidad la campana de la torre está “conectada” al reloj oficial de la ciudad, dependiente del municipio. La maquinaria de éste se encuentra en una sala de la torre debajo del campanario y no tiene manillas que se puedan ver desde la calle, solamente se “oyen” las campanadas dando los cuartos y las horas. El reloj tiene un sonido característico audible desde la zona baja de la capital y aún sigue marcando las horas con puntualidad. 


F7) MECANISMO DEL RELOJ

Al reloj hay que darle cuerda diariamente de forma manual.  El mecanismo consta de dos grandes pesas (bolas de piedra labradas toscamente) que penden de unos cables de acero que hacen moverse a los engranajes del reloj; estas bolas están alojadas en el interior de la torre,  por donde se deslizan hasta llegar al suelo.




F8) BOLAS DE PIEDRA QUE SIRVEN DE PÉNDULOS AL RELOJ

La torre tiene un acceso desde el interior de la nave del templo y su interior está exento de cualquier construcción,  de tal manera que solamente se deslizan las pesas del reloj.


F9)

“La despedía”, como acaban los serranos sus seguidillas

Como hemos dicho en el punto anterior al reloj hay que darle cuerda diariamente de forma manual, y hasta hace unos meses una persona ajena al Ayto.,  contratada para tal efecto,  iba cada mañana a la iglesia, accedía al campanario y “subía” las pesas del carrillón a su punto máximo y el mecanismo ya tenía cuerda para seguir al menos dos días. 

¿Qué ha pasado? Cómo el Ayto. no le paga a esta persona, ha dejado de prestar el servicio y la ciudad se ha quedado “sin hora oficial” después de cinco siglos ¡Manda huev…! Y yo me pregunto: Entre los 1.500 empleados municipales o más que tiene el Ayto. ¿No hay al menos uno que dé cuerda al reloj que da la hora oficial de Jaén desde el siglo XV? Ahí dejo la pregunta. ¡Ah! Como diría “Chiquito de la Calzada” ¿La catedral de Jaén patrimonio mundial de la humanidad? ¿Comooor…?

Jaén, 17 de noviembre de 2018



*Bibiografias:

  • TORRE DEL CONCEJO


  • IGLESIA DE SAN JUAN (PARROQUIA DE SAN JUAN Y SAN PEDRO) - JAÉN


*Fotos, texto y maquetación: Miguel Mesa Molinos