martes, 19 de febrero de 2019

IGLESIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE HUELMA


(Declarado BIC 05/06/1981).

-      Etapas de construcción

    La Iglesia de la Inmaculada Concepción es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura religiosa del siglo XVI de toda la provincia. El templo fue levantado sobre otro anterior, comenzando las obras de construcción en 1530 (1).

(1) la fecha de 1530 es aproximada. En el primer libro de fábrica aparecen ya pagos en 1537. Lo que indica que el proceso de construcción ya había empezado. Pero no especifica la fecha exacta de inicio

       Su construcción se hizo en tres fases:

      Desde 1530 hasta 1559.

    En esta etapa la dirección de la obra le correspondió a Diego de Siloé, maestro mayor de la catedral de Granada. Al frente de las obras en esta fase constructiva estuvieron Francisco del Castillo “El Viejo” y Domingo de Tolosa. Los trabajos dieron comienzo por la cabecera del templo con criterios góticos.

      Desde 1559 hasta 1575.

     En esta fase el gran maestro Andrés de Vandelvira es el responsable de la obra, finalizando este periodo tras su muerte en 1575.  

      Desde 1575 hasta los primeros años del siglo XVII.

    En esta fase 3ª figura como maestro mayor de la fábrica Francisco del Castillo “El Joven”, que estará al frente de la misma hasta su muerte en 1586; luego hubo otros maestros hasta su finalización que siguieron los criterios establecidos por el maestro Vandelvira.

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-      Etapa inicial

La obra estaría inicialmente proyectada para una capilla mayor rectangular, cubierta con una bóveda de medio cañón con casetones, tres naves con bóvedas góticas separadas por pilares cuadrados sobre grandes basamentos coronados con entablamentos y con medias columnas adosadas con capiteles de acanto y figuración antropozoomorfas. En la planta del templo la nave central sería más ancha que las naves laterales.

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En la bóveda se puede apreciar un casetón de color más oscuro que el resto. Este casetón es de madera a diferencia del resto que son de piedra caliza. En otros tiempos y en días muy señalados, se abría junto con otro de iguales características y en disposición simétrica, permitiendo el paso de los rayos solares que incidían directamente sobre la mesa del altar.

-      Paso del gótico al renacimiento

En 1559 ya se había construido la capilla mayor y el primer tramo de la nave central; la dirección de obra la toma ahora Andrés de Vandelvira y cambia el planteamiento inicial proyectado. Los cambios introducidos por Vandelvira afectaron a los tramos restantes: se igualan las naves en anchura y altura, entre los contrafuertes se sitúan capillas, las nervaduras iniciales de las bóvedas se cambian por vaídas, los pilares, con semicolumnas y retropilastras corintias, son ahora cruciformes y con una modulación más clásica, a semejanza de los empleados en las catedrales de Baeza y Jaén, es decir el templo pasa a ser una “iglesia de salón”.


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-      La iglesia de salón

       El esquema básico de las iglesias de “planta de salón” se caracteriza por poseer tres o cinco naves con bóvedas de crucería, de similar altura, en las que la iluminación se realiza a través de las naves laterales. Los espacios interiores son amplios y diáfanos, lo que le otorga el aspecto de un gran salón, que permitía albergar gran cantidad de personas. La planta es de forma rectangular, en las que el transepto no es más ancho que el conjunto de las naves. Los exteriores suelen ser desornamentados, con tendencia hacia la horizontalidad y predominio del macizo sobre el vano, en los que su sistema constructivo no necesita arbotantes.


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-      La parte central de templo


      En 1575, año de la muerte de Andrés de Vandelvira, la fábrica estaba bastante avanzada, pero quedaban por terminar algunas bóvedas y los exteriores con las portadas, la sacristía y la torre de campanas. Ahora figura como maestro mayor de la fábrica Francisco del Castillo “El Joven”, que estará al frente de la misma hasta su muerte en 1586. Bajo su supervisión se labraron la bóveda central, con un programa escultórico finalizado por Marcos Hernández en 1584, y otras cinco decoradas con motivos geométricos propios del manierismo, destacando la tercera decorada además con las armas del prelado giennense Francisco Sarmiento de Mendoza.


F10) DETALLE BÓVEDA CENTRAL DEL TEMPLO




F11) DETALLE BÓVEDA CENTRAL DEL TEMPLO

Las tres últimas bóvedas ya no son de piedra, sino de ladrillo, y fueron rematadas después de la muerte de Francisco del Castillo junto con la sacristía.



F12)

-      El retablo de la capilla mayor

Historia de su fabricación:

En una interesantísima publicación de Magdalena Valenzuela Guzmán, natural de Huelma y estudiosa de las costumbres y enclaves de la comarca de Mágina,  titulada “SOBRE EL ACTUAL RETABLO DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE HUELMA”, hace una exposición detallada sobre el origen del retablo actual del Altar Mayor del templo y de la que he entresacado lo que sigue:…  Pero nos vamos a centrar en la tercera fase, concretamente en la construcción de los elementos decorativos y más específicamente en la elaboración del retablo del Altar Mayor.

En esta fase constructiva la dirección de la obra la tenía el arquitecto Francisco del Castillo el Mozo (hijo del también arquitecto de renombre Francisco del Castillo el Viejo) y siendo obispo de Jaén don Francisco Sarmiento, quien creó en 1592 el cargo de visitador y veedor general de obras para las iglesias del Obispado, recayendo el cargo en D. Sebastián Solís, maestro escultor de la última mitad del siglo XVI y cuyo prestigio se mantuvo hasta bien entrado el siglo XVII. Persona muy ligada a la iglesia, tanto en su aspecto personal como en sus relaciones familiares (su hermano Francisco y sus hijos Juan y Gaspar fueron clérigos)

D. Sebastián en el ejercicio de su cargo visitó Huelma en los últimos años del siglo XVI, coincidiendo con la realización del retablo del Altar  Mayor, por ello algunos autores se inclinan a pensar que este es el artífice del retablo, lo que no tendría nada de extraño ya que debido a su profesión y a su cargo, la mayor parte de las esculturas y retablos de la época en la provincia de Jaén son de su mano o taller.

Según otros autores la autoría le corresponde a Blas de Figueredo, entallador jiennense, también de gran prestigio, contemporáneo del anterior y autor entre otras de la capilla de los Moyas en la Iglesia de la Magdalena en Jaén.

El retablo que se construye, y del cual conservamos algunas fotografías, era de madera y estaba estructurado en forma piramidal. Constaba de tres calles laterales compartimentadas, en las que estaban colocadas de abajo arriba y de izquierda a derecha, los relieves de la Anunciación, el Nacimiento, la Visitación de María a su prima Santa Isabel y la huida a Egipto. Todo ello flanqueado por las figuras de los evangelistas y reservando el espacio central para la Inmaculada Concepción que era la figura titular, culminando en la parte superior central con el clásico remate del calvario…


F13) (Fotografía del Archivo personal de Teresa Almagro Castro).

Su destrucción:

Este retablo se mantuvo hasta la guerra civil, concretamente hasta el día 26 de Julio de 1936, fecha en la que llegó a Huelma un piquete de mineros de Linares, quienes irrumpieron en la iglesia, destrozaron todo el mobiliario y la ornamentación que contenía, lo sacaron a la plaza y le prendieron fuego. Las personas mayores aún recuerdan que el retablo del Altar Mayor era demasiado grande y les resultó imposible sacarlo por la puerta, por lo que lo trocearon y lo quemaron a trozos en la misma plaza de la iglesia.

El interior de la Iglesia parroquial queda destrozado y se mantiene así hasta el año 1939, en el que es nombrado párroco de Huelma D. Manuel Linde Contreras, personaje en el que es necesario detenerse, ya que fue la persona que se ocupó de la restauración de la parroquia una vez finalizada la guerra civil.

Los artífices de su reconstrucción:

D. Manuel Linde Contreras nacido en Montejícar (Granada) en 1893 fue párroco de Huelma desde 1939 hasta que fallece en 1953, estando enterrado en esta localidad. Era de baja estatura, con un carácter fuerte y persona respetada por sus feligreses, de lo que se sirvió para conseguir los fondos necesarios para la restauración. Cuentan quienes aún le recuerdan, que solía visitar a los feligreses haciéndoles ver que “para estar a bien con Dios” debían colaborar económicamente en la restauración de la iglesia y, dependiendo de las posibilidades de cada cual les indicaba la cantidad a aportar.

Utilizando esta táctica y con lo que por otros medios pudo recaudar, logró contratar en el año 1945 al conocido pintor de la provincia Juan Almagro para que pintara el retablo que presidiría el Altar mayor.

       Juan Almagro López había nacido en Pegalajar (Jaén) en 1886 y falleció en 1965. Estudió en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid y se dedicó a la pintura, campo en el que obtuvo numerosos premios. En su obra destacan los retratos, bodegones y paisajes. También en su etapa como restaurador y decorador de iglesias, en los años de la posguerra, dejó testimonio de su valía. Sobresaliendo entre otros los retablos y pinturas que dejó en Santa María la Mayor de Úbeda, Mengibar, Villargordo, Cambil, Noalejo y la de la Inmaculada Concepción de Huelma.

En esta iglesia pintó un retablo a imagen y semejanza del destruido en 1936; por lo que también tiene forma piramidal y con la misma distribución que el destruido. En esta iglesia pintó un retablo a imagen y semejanza del destruido en 1936; por lo que también tiene forma piramidal y con la misma distribución que el destruido. El retablo es un trampantojo al temple  en el que aparecen las figuras de San Lucas, San Juan, San Mateo y San Marcos pintadas al temple igualmente, y en la parte inferior y media se complementa con cuadros enmarcados de El Nacimiento, La Anunciación, La visita de María y La huida a Egipto, pintados al óleo sobre lienzo. Al igual que el anterior se remata en su parte superior con un cuadro del Calvario y deja el espacio central a la imagen de la Inmaculada Concepción por ser la titular del templo.
   
Por esta obra el pintor cobró la cantidad de diez mil pesetas y se le dio un plazo de dos meses y medio para realizarlo…


F14) BOCETOS QUE SIRVIERON DE BASE PARA REALIZAR EL RETABLO.
(Archivo personal de Teresa Almagro Castro)


F15) ACTUAL RETABLO EN EL ALTAR MAYOR


Paralelismo del retablo de la iglesia parroquial “Ntra. Señora de la Asunción” de Hornos de Segura, con el retablo de la Iglesia  de la Inmaculada Concepción de Huelma.

Quiero aquí hacer un inciso y comparar la similitud tanto en su construcción y diseño, como en los avatares que a través de la historia  han “vivido” los retablos de ambas iglesias. 

Ambos son de finales del S. XVI. El de Hornos está compuesto en su primer piso por columnas con capiteles jónicos, el segundo por corintios, terminando las calles laterales con frontones triangulares así como el remate con entablamento clásico.

Las pinturas que hay hoy en el retablo son de finales del S. XX., en concreto de 1982. Las realizó el artista de Orcera,  José Fernández Ríos (*) cuando tenía 18 años. En conversación mantenida con él, me comenta que cuando le encargaron el trabajo, los huecos donde están hoy los cuadros, estaban tapados por tableros de contrachapado. En conversaciones con los ancianos del pueblo, le dijeron qué motivos tenían los que allí existían, y que se destruyeron en la Guerra Civil. Basándose en la información y detalles que le dijeron, realizó las pinturas que hoy vemos.

(*)Varias de las obras de José Fernández Ríos, conocido como José Ríos, pueden observarse al aire libre en calles, glorietas y paseos de la ciudad de Jaén, entre las más conocidas: el Guerrero Ibero, situado en el Cerro de los Lirios, en la entrada de la ciudad desde la carretera de Córdoba; Los Pavos, escultura situada en la glorieta de la UJA y elaborada con materiales reutilizados; El lagarto de Jaén, obra que mezcla escultura y graffiti, elaborada en colaboración con el graffitero Miguel Ángel Belinchón, Belin, de Linares; el conjunto de esculturas del carril bici del Jabalcúz, también conocido como Fuente de la Peña, entre otras.


F16)

-      Los exteriores del templo

     Los exteriores, obra de Castillo “el Joven”, presentan uno de los alzados más elegantes construidos en el siglo XVI dentro de la arquitectura religiosa andaluza. Francisco del Castillo “el Joven” introduce en estos exteriores modelos de la arquitectura civil tomados de los tratados de arquitectura de Sebastián Serlio.

      La fachada principal (fachada sur),  tiene un carácter marcadamente civil muy alejado de los modelos religiosos del Renacimiento, siendo más palaciega que religiosa. Está organizada en dos pisos separados por una gran cornisa. El piso superior está retranqueado, con contrafuertes y ventanas. De esta fachada merecen especial mención las pilastras corintias y la portada que la centra, con vanos adintelados y frontón triangular sostenido por dos ménsulas y hornacinas a ambos lados rematadas con guirnaldas y mascarones. La fachada norte sigue el mismo esquema.

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       La torre se encuentra adosada a la fachada oeste en su parte norte. Se conforma con cuatro cuerpos realizados en distintas etapas, siendo el de campanas realización del siglo XVII, en un intento rápido por acabar la obra, lo que desproporciona el conjunto. Los otros presentan dobles pilastras en los extremos y vanos centrales que siguen el esquema ya señalado en los generales de la fábrica; es decir frontones triangulares sobre ménsulas. De interés son los del tercer cuerpo, donde los frontones se parten y enrollan para albergar heráldicas, que nos sirven para fechar la edificación, ya que el situado en la parte sur corresponde al obispo de Jaén [Moscoso y Sandoval (1619-1646)]. Los otros dos se refieren a los Cueva y a la Villa de Huelma.



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- El templo plasmado por la maestría de varios artistas

       Al inicio de esta publicación decía que la Iglesia de la Inmaculada Concepción es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura religiosa del siglo XVI de toda la provincia. A lo largo de cuatro siglos numerosos artistas han plasmado en oleos, cuadernos de dibujo, escultura… la silueta de este magnífico templo. Quiero dejar constancia de varios dibujos, uno del pintor José Cerezo Moreno (1919 – 2006) incluido en el libro “Mis Cuadernos de dibujo” publicado en 1981 por el Instituto de Estudios Giennenses y varias “axonometría militar cenital" del templo, realizadas en 2018 por Javier León Torres, delineante, que de forma desinterasada los ha compartido en esta publicación.




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F24) Axonometría Militar Cenital - Vista Suroeste -Autor: Javier León Torres



F25)  Axonometría Militar Cenital Corte al Cuarto - Vista Suroeste -
Autor: Javier León Torres


F26) Axonometría Militar Cenital Corte al Cuarto - Vista Noreste - 
Autor: Javier León Torres

 Jaén, 19 de febrero 2019



Bibliografía
 
- Magdalena Valenzuela Guzmán “Sobre el actual retablo de la iglesia parroquial de Huelma”
- ALMAGRO CASTRO,Teresa:"Bocetos del retablo y fotografía antigua del mismo" Archivo personal.
- Renacimiento del Sur “Iglesia de la Inmaculada Concepción (Huelma)”
- Diversas web de internet

Agradecimientos:

- A Javier León Torres, delineante, y a Juana María López Díaz, guía de Huelma

- Fotos, textos, maquetación Miguel Mesa Molinos




4 comentarios:

  1. Las cúpulas celestiales de Huelma, como una catedral; un gran pintor con tan solo 18 años, las axonometrías de Javier León y esas secuencias que nos dejas con ganas de seguir quedándonos en Huelma. Gracias, buen trabajo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Para mí el trabajo de Javier León ¡de nota! Un abrazo de tu amigo Miguel.

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  2. Yolanda Cáceres Martínez5 de marzo de 2019, 6:01

    Es bellísimo todo cuanto se ve y además es un trabajo muy prolijo y con mucha dedicación Es genial

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